Protección de los Datos Personales

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El Derecho Fundamental a la Protección de los Datos Personales

Manuel del Palacio. Director Gerente de Persevera, S. L. Expertos en Protección de Datos de Carácter Personal

Nuestro Tribunal Constitucional, en su Sentencia 292/2000 de 30 de noviembre, eleva a derecho fundamental autónomo e independiente la protección de datos de carácter personal.

En nuestro ordenamiento jurídico, y como transposición de la Directiva Europea 95/46/CE se aprueba la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD).

El iniciar este artículo con estas referencias tiene como objetivo resolver la primera premisa que nos trasladan nuestros clientes cuando les informamos de nuestra actividad. La protección de datos personales no es un nuevo impuesto inventado por nuestro gobierno. En una sociedad caracterizada por un exceso de producción normativa; si bien y aunque esta es mi opinión, no opinan igual la mayoría de los ciudadanos españoles felices con nuestro “corpus iuris”; la LOPD es el mecanismo legal de obligado cumplimiento para que nuestro Estado defienda este nuestro derecho fundamental.

A nuestros clientes, para resolver esta situación les pedimos que se pongan en su papel de ciudadano y no de empresario. Les hacemos ver si se encuentran cómodos cuando abren su buzón de correos lleno de publicidad no solicitada o si esa llamada comercial a deshoras es recibida con agrado. Ante su respuesta, esa que todos daríamos ante estas preguntas, sólo nos queda hacerles ver que para que esto no ocurra es por lo que se aprobó la LOPD y es por lo que hay que darle cumplimiento.

Los expertos en marketing nos muestran que la clave del éxito de una empresa es la búsqueda y el cumplimiento de la satisfacción de las necesidades de sus clientes. Hoy, que un ciudadano recupere la privacidad de sus datos es una de sus principales necesidades. Toda empresa que quiera a esta persona como cliente debe tener muy en cuenta el cumplimiento de esta normativa. De paso, y como beneficio añadido, puede ahorrarse una ingente cantidad de dinero en sanciones administrativas o, en una situación peor, en penas pecuniarias o incluso de privación de libertad.

Otra de las cuestiones que nos acompañan en nuestras primeras reuniones de trabajo para la implantación de nuestro Sistema de Protección y calidad de los Datos de Carácter Personal es hacer ver a un empresario, agobiado por un exceso de trámites burocráticos y un aumento exponencial de procedimientos (muchos de ellos de obligación legal), que si bien en su gestión está cumpliendo con la filosofía de esta ley y en un gran número de procesos también cumple con los requisitos porque además tiene que implantar unos procedimientos que dejen constancia de su cumplimiento. A este respecto, y sólo con reflexionar un minuto, cualquiera de nosotros puede concluir que en Derecho es necesario poder demostrar de forma fehaciente el cumplimiento de nuestras obligaciones. Y ello pasa, en el caso que nos compete, por la implantación de un Sistema de Protección de Datos.

Cierto es que en nuestro desarrollo profesional, así como en nuestra vida que ya empieza a ser más extensa de lo que nos gustaría, en todos los sectores (antes llamados gremios) la mayoría de sus miembros actúan de buena fe y siguiendo el buen hacer profesional del sector. Ahora bien, una manzana podrida, en este caso no va a pudrir a las demás pero va a dejar un mal olor y un mal sabor de boca.

Unida esta situación a la hipersensibilidad del cliente, devenida por un desconocimiento de hasta que punto el servicio puede dar satisfacción a la demanda requerida o por unos servicios deficientes en establecimientos que no conocen bien su profesión, y el mayor conocimiento de sus derechos (aunque a veces no de sus obligaciones) está provocando que haya un aumento de denuncias ante la Agencia Española de Protección de Datos –AEPD-.

La protección de datos es de obligado cumplimiento, eso ya ha sido dicho por activa y por pasiva, y esto obliga al responsable del fichero (en este caso el empresario) a cumplirla en todos los casos. Incluso, en ocasiones en situaciones que le vienen sobrevenidas. Esto viene al caso por un tema importante en el sector del comercio: las hojas de reclamaciones.

Todos sabemos que estas hojas son unos formularios que nos facilitan en el organismo administrativo responsable. Por ello, se entiende que las mismas deben cumplir con todas las obligaciones legales y puede que sea así, pero respecto de las que competen a este organismo y no respecto del establecimiento titular. Pues bien, si el empresario no está al día de la ley y de sus obligaciones puede ser objeto de una denuncia por parte de un cliente insatisfecho y puede ser sancionado, en caso de no cumplir con el art. 5 LOPD. Como ejemplo valgan las sanciones impuestas a Auto Res, S. L. o a la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, S. A. (esta última por importe de 15.000€).

Como conclusión, toda empresa o comercio, organización o Administración Pública que realice en España su actividad debe con esta normativa cumplir, y desde aquí recomendamos este cumplimiento como la mejor terapia para la tranquilidad. Y una vez más, trasladar nuestra felicitación al Círculo de Empresarios y Comerciantes de Majadahonda en la persona de su Presidente, en representación de su Junta Directiva, y en la persona de su Gerente, en representación de los trabajadores, por el continuo trabajo para conseguir los mejores recursos y al mejor precio para que todos los asociados a CEM puedan cumplir con sus obligaciones en esta área con un muy pequeño esfuerzo.

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